Una cifra vale lo que vale la muestra que hay detrás
Me licencié en Matemáticas en Granada y empecé a escribir un blog de probabilidad aplicada para contestar preguntas que me hacían amigos: si una lotería «tiene número caliente», si un juego de cartas paga lo que dice. Aprendí que la respuesta honesta casi siempre incluye un «depende de cuántas veces lo mires».
Llegué a los juegos de casino por las preguntas de los lectores. Un juego instantáneo es un laboratorio perfecto: reglas cortas, un resultado por tiro y un rendimiento que se puede comprobar con una hoja de cálculo. Hoy escribo sobre juegos instantáneos, crash y tragaperras con una norma que no negocio: separar lo que el proveedor publica, lo que yo he medido y lo que he simulado, y decir cuál es cuál.
Penalty Shoot Out de Evoplay es el ejemplo más completo: anoté una serie larga de rondas en la demo, la comparé con la teoría del RTP y simulé la duración de un saldo con distintas estrategias. Cuando una muestra es pequeña, la página lo dice, y cuando un dato no está publicado, queda en blanco.
Separo siempre lo publicado, lo medido y lo simulado, y lo digo en la propia página.